Nuestra aproximación está basada en el hallazgo más importante en 20 años de investigación -la confianza entre jefes y colaboradores es la característica básica de los mejores lugares para trabajar. En el centro de nuestra definición de un gran lugar para trabajar -un lugar donde los colaboradores "confían en las personas para las que trabajan, están orgullosas de lo que hacen y les gustan las personas con las que trabajan"- está la idea de que un gran lugar para trabajar se mide por la calidad de las tres relaciones interconectadas que existen aquí: La relación entre colaboradores y jefes. La relación entre los colaboradores y su trabajo y la compañía. La relación de los colaboradores entre sí.